«Amarse a uno mismo es el comienzo de una aventura que durará toda la vida», decía el escritor irlandés Oscar Wilde, y tenía justa razón. En Fundación Mustakis creemos que si bien es importante ser agradecido con todos, también debemos tomarnos en cuenta a nosotros mismos y sentir gratitud por todo lo que hacemos. Después de todo, nuestro cuerpo es lo más importante que tenemos. Es nuestro hogar, y si queremos, puede ser hasta un templo.
Agradecer a los demás es una buena manera de fortalecer el vínculo que tenemos con otras personas y motivarlos. Pero esto no es exclusivo de nuestras relaciones interpersonales, también puede ayudarnos a fortalecer nuestra autoestima, a darnos confianza y establecer una relación sana con nuestra autoimagen, que a menudo puede resultar afectada por comentarios negativos, olvidando nuestros logros y relativizando nuestras emociones y sentimientos.
Cambiemos de perspectiva
Kristin Neff, académica del departamento de educación psicológica de la Universidad de Texas, ha escrito en su libro Sé amable contigo mismo: El arte de la compasión hacia uno mismo (Ediciones Paidós; 2016) que con frecuencia solemos sentir culpa a la hora de reconocer nuestros logros y todas las cosas buenas que hacemos porque las asociamos erróneamente con conductas vanidosas o narcisistas.
Las personas vanidosas buscan ser admiradas, muchas veces recalcando a los demás lo buenas que son en algo o por su apariencia. Mientras que las narcisistas exageran en su preocupación por sí mismas. Ante esta percepción errónea, Kristin Neff sostiene que al reconocer nuestros propios logros o agradecernos no es necesario expresarlo o compartirlo con los demás. Es un proceso personal de autovalidación donde cada uno deja de suprimir pensamientos, emociones o sentimientos.
En esta publicación, también se menciona que no es necesario dedicar mucho tiempo o esfuerzo para que esto deje de ser así. Simplemente debes recordarte con frecuencia que estás haciendo un gran trabajo y así cultivar la gratitud contigo mismo.
¿Cómo cultivar la gratitud?
1. Descansa: Cuando nos desconectamos de lo que estamos haciendo y revisamos todo lo que hemos logrado, sin importar cuán pequeño sea, siempre va a haber algo que nos haga sentir bien.
2. Medita: Algunas formas de meditación como el mindfulness nos enseñan que todos nuestros pensamientos son válidos, ¿por qué habría que sentir culpa por estar bien?
3. Escribe: Muchas veces, producto del trabajo u otras actividades, nos dejamos en segundo plano. Te invitamos a comenzar un «diario de gratitud» (al más puro estilo de un diario de vida) donde puedas anotar tus logros, lo que necesitas mejorar, tus metas a futuro y aquello que te hace feliz.
Los reconocidos psicólogos Robert A. Emmons de la Universidad de California Davis, Michael E. McCullough de la Universidad de Miami y Martin E. P. Seligman de la Universidad de Pennsylvania han desarrollado varias investigaciones sobre la gratitud, en los que se ha observado que aquellas personas que practicaban la gratitud son más optimistas, se sienten mejor con sus vidas y se ejercitan mucho más.