Fortalecer la convivencia escolar y prevenir el bullying es el objetivo de Volando en V, una organización que trabaja con un modelo propio de intervención que involucra a toda la comunidad escolar. A la fecha, han formado a más de 3.500 líderes estudiantiles, lo que ha impactado en la convivencia escolar de más de 37 mil estudiantes de todo Chile.
Por muchos años mejorar la convivencia escolar dentro y fuera de la sala de clases se trabajó desde los adultos. Existía la creencia que el aprendizaje de valores y habilidades de convivencia se debía enseñar como una asignatura más, sin poner al estudiante en el centro. La Fundación Volando en V cambia ese paradigma y trabaja la convivencia con el estudiante buscando conocer cuáles son sus problemas y las habilidades que quiere desarrollar para enfrentar los desafíos de la convivencia entre pares y así resolver conflictos. En la Fundación trabajan la prevención del maltrato y violencia escolar desde los liderazgos y participación estudiantil formando un sentido de corresponsabilidad entre todos los actores de la comunidad escolar.
Este modelo permite el fortalecimiento de la convivencia escolar, previniendo situaciones de maltrato y empoderando a los estudiantes en su rol como co-constructores de convivencia escolar.
¿Cómo trabajan?
Tienen diferentes programas de formación, participación y convivencia, pero en lo central trabajan con las directivas de curso y los centros de estudiantes, donde a través de ciclos de aprendizajes ágiles y cortos, los forman en diferentes habilidades y modelan una actividad para que ellos los lleven y practiquen en sus cursos. “Trabajamos con alumnos de 5to básico a 4to medio. Nosotros vamos al colegio y en sesiones formativas abordamos temáticas como resolución de conflictos, inclusión, empatía, trabajo en equipo, identidad de curso, etc. Ellos (los líderes) llevan lo aprendido a sus cursos, y después continuamos con un espacio de trabajo y evaluación con los docentes”, comenta Bernardita Peñafiel, directora ejecutiva.
El trabajo que realiza Volando en V es cien por ciento presencial y el equipo, en su mayoría sicólogas y sicológos, va adaptando los ciclos de acuerdo a cómo lo reciben los estudiantes. Hoy día trabajan con establecimientos educacionales, tanto públicos como privados, en Magallanes, Puerto Varas, Maule y Santiago.
La historia de Volando en V
La Fundación Volando en V y su programa para prevenir el maltrato escolar surge a partir de la experiencia de bullying de Andrea Henríquez, fundadora de la organización, quien a los 11 años, y en un país extranjero, fue víctima por parte de sus compañeras de agresiones físicas, cibernéticas, verbales y sociales.
Su historia de maltrato se soluciona, en parte, cuando estudiantes de cursos mayores intervienen y realizan talleres para sensibilizar sobre la gravedad del maltrato y la importancia de una buena convivencia. Gracias a esa fuerza, años más tarde, Andrea recurre a la directiva de su colegio con la idea de desarrollar un modelo de intervención similar al que se realizó a raíz de la terrible experiencia que ella sufrió. Así nace el Programa Volar en V, ejecutado por primera vez de manera organizada en Ecuador. A partir de 2015, el Programa es implementado en Chile en diferentes establecimientos educacionales y en 2017, se constituye formalmente como la Fundación Volando en V.
El nombre de la fundación tiene su origen en el vuelo de los pájaros quienes hacen sus olas migratorias volando en equipo. “El que va adelante es el líder, pero que va cambiando a medida que van avanzando en el camino. No hay maltratos porque son un equipo con una meta común”, afirma Bernardita, a quien entrevistamos para conocer el trabajo de la Fundación más en profundidad.