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12/06/2021

Educación sexual holística: una propuesta de desarrollo integral para niñas y jóvenes

Después de tres años de viajar por el continente y de participar de diversos encuentros, nace el proyecto “Menstruarte Tierra”, una iniciativa que busca instalarse en las escuelas de Chile para empoderar a niñas y jóvenes respecto a su sexualidad y cuerpo. ¿Cómo? A través de la entrega de un libro que lleva como título el nombre del proyecto, además de jornadas de reflexión sobre su contenido.

La propuesta, dice Andrea Martínez, busca reducir el déficit que existe en esta materia en las escuelas chilenas, en donde madres y abuelas han tomado el rol de educadoras y el colegio se ha limitado como un espacio para comprender los ciclos de la mujer desde la biología. El objetivo de este proyecto trasciende la conciencia de la propia corporalidad, ya que profundiza en la experiencia del mundo interior de cada participante, sus emociones e historias personales.
Con la dinámica que proponen se pretende, también, reducir los casos de violencia de género, especialmente en las adolescentes.

Fundación Mustakis reconoció el valor que tiene este proyecto, razón por la que fue premiado con la entrega de los Fondos Concursables Mustakis 2021. De esta manera, aplicarán la iniciativa en cinco regiones del país, específicamente en escuelas públicas de las comunas de Tocopilla, Algarrobo, Curicó, Paso Ancho, San Fabián y Choshuenco. Más de 270 preadolescentes, entre 10 y 13 años, se verán beneficiadas y se capacitarán a 90 docentes.

La perspectiva holística para el desarrollo integral de niñas y jóvenes

 

El libro “Menstruarte Tierra” pretende entregar las herramientas necesarias a sus lectoras para autodeterminar sus vidas desde el plano emocional, físico, relacional y ambiental. Una invitación al autoconocimiento, que promueve la toma de decisiones y la co-construcción de vínculos basados en el respeto mutuo. En esta línea, el proyecto presenta un primer acercamiento teórico que deriva, necesariamente, en lo práctico. Algunos ejemplos: confección de un Calendario Menstrual Holístico y la elaboración de toallas higiénicas ecológicas, entre otros.

La iniciativa también apunta al desarrollo de la curiosidad mediante la exploración de su propio ciclo menstrual, etapas que están representadas en “Menstruarte Tierra” con ilustraciones y explicaciones respecto a lo que están viviendo. Una dimensión que, a su vez, potencia el autoconocimiento y la reflexión sobre el proceso propio en cuanto a lo físico, emocional, social, mental y ambiental.

Si bien el ejercicio se da en primera instancia por la lectura, el cuerpo funciona como el centro de operaciones en donde se aplica lo aprendido. Su representante lo define como “el primer territorio”, en donde la conciencia corporal se fortalece en tres niveles de trabajo. El primero es el “Nivel Lúdico de Conciencia Corporal”, etapa en la que se invita a la respiración, al canto, movimiento y dinámicas de visualización.

La segunda etapa se denomina “Nivel de Conocimiento Corporal”, donde se insta al entendimiento del cuerpo como el lugar que concentra el alma, las emociones, los pensamientos y memorias.

Finalmente, figura un tercer punto llamado “Nivel Práctico Aprender Haciendo”; en esta instancia, se pretende que niñas y jóvenes hagan uso de sus manos para crear soluciones para ellas, como ungüentos en base a plantas medicinales para dolores uterinos.

Aun cuando la experiencia es única e irrepetible en cada una, el proyecto tiene como valor principal la sororidad y la colaboración entre las participantes. La historia de “Menstruarte Tierra” se desarrolla en una tribu, donde las niñas se reconocen a sí mismas y se cuidan y se valoran en comunidad en el marco del “Buen Vivir Colectivo”. En el proceso se potencia la empatía en las relaciones interpersonales, pero también con la naturaleza.

Una combinación de respeto, colaboración y comprensión que se traducen en jornadas de trabajo colectivo y horizontal, con especial atención a la opinión y percepción de cada una de las involucradas. De esta manera, se pretende que se teja una red de apoyo y soporte mutuo, de diálogo y lluvia de ideas, un escenario que tiene un espacio reservado para cada una de las participantes.

“Soñamos con una sociedad en que las niñas y mujeres se reconozcan, amen, confíen en sí mismas y en la Tierra”.

Andrea Martínez, responsable de “Menstruarte Tierra”.