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Participantes del proyecto aprender
06/08/2024

Proyecto Aprender: Disfrutar aprendiendo

Bajo la premisa de transformar el colegio en un laboratorio de experimentación donde los estudiantes aprenden creando soluciones a problemas reales, Valentina Araya y José de Amesti, crearon el Proyecto Aprender, una innovadora iniciativa educativa que busca terminar con estudiantes aburridos, desmotivados y con bajo desempeño. A solo 3 años de su inicio, ya tienen más de 500 profesores que han pasado por sus talleres lo que ha beneficiado a más de cinco mil estudiantes.

En Puerto Varas, región de Los Lagos, específicamente en Puerto Varas, nace este proyecto educativo a partir de las experiencias profesionales de sus fundadores: Valentina Araya, profesora y periodista y José de Amesti, sociólogo y magíster en sociología. A medida que ambos, por caminos separados, conocían y se adentraban en el mundo de la educación, se convencían de que los estudiantes chilenos vivían sumidos en su propia pandemia: la del aburrimiento y la desmotivación escolar.

Para Valentina y José, problemas evidentes de la educación como el ausentismo, la violencia, los problemas de convivencia y la exclusión surgen, entre otros motivos, porque el sistema educativo no ofrece contenidos que les interesen, que tengan que ver con sus pasiones, temores, con lo que pasa en el entorno de los niños y niñas: “Seguimos trabajando con un modelo que sirve para formar trabajadores industriales y no para formar personas del siglo XXI. Por otro lado, los docentes tienen muchas capacitaciones las cuales, al igual que las clases, son expositivas y teóricas, donde no se desarrollan ni instalan capacidades, lo cual hace muy difícil que enseñen de una manera diferente”, afirma Valentina.

Nacimiento del Proyecto Aprender

Fundadores del proyecto Aprender

Partiendo desde ahí nace Proyecto Aprender que busca que los profesores vivan la experiencia del aprendizaje profundo, del mismo modo que después lo van a vivir sus estudiantes: “Esto les permite apropiarse de las herramientas que les entrega el proyecto para que les haga sentido esta nueva forma de aprender”, afirman sus fundadores.

Esta capacitación cuenta con sesiones presenciales y una plataforma virtual (e-learning), donde las comunidades educativas que participan tienen materiales y acompañamiento intensivo. Los recursos de la plataforma continúan disponibles una vez que finaliza el programa. Las sesiones son aplicadas, y tienen una estructura basada en proyectos los que a su vez se dividen en fases. “Hacemos que los profesores vivan y sean parte de la experiencia, empaticen, apliquen lo que aprenden en la plataforma y en las sesiones presenciales. Todos los proyectos parten de un problema y buscamos que la resolución se relacione con los estudiantes. Todo sale de la metacognición y reflexión que los profesores van haciendo de su propia experiencia”, afirma

El método consiste en que, a través de 5 pasos, el grupo de profesores (estudiantes) aprende creando soluciones reales a problemas que les afectan personalmente y a sus comunidades. Estos pasos son: Problematizar, que es observar el entorno para identificar necesidades; Involucrar, que es sembrar la curiosidad a partir de los intereses; Desarrollar, para tener las habilidades y conocimientos necesarios; Prototipar, que es el aprender haciendo, a través de la prueba y el error; Publicar, el último paso es presentar el producto creativo que solucione el problema frente a una audiencia real.

Entrevista a Valentina Araya, Fundadora de Proyecto Aprender

Fundadora del proyecto aprender, Valentina araya

Valentina Araya

“Donde hay más tierra fértil para aprender y enseñar es en los establecimientos rurales”

Gracias a una Beca Aporte País de la Fundación Mustakis, estudió un diplomado en la Facultad de Educación de la Universidad de Pensilvania donde se empapó de las teorías del aprendizaje profundo. Una vez de regreso, y al adentrarse en la realidad chilena, creó su propio método de formación el cual trabaja con establecimientos públicos y privados. Profesora y periodista, está convencida que Proyecto Aprender es un proyecto único que cambiará la educación desde aula.  

¿Cómo nace la idea de crear Proyecto Aprender?

Durante la pandemia trabajé en un colegio y me tocó liderar los ciclos de aprendizaje interdisciplinario y fue en ese momento que dije: aquí hay algo importante. Junto a mi socio, José de Amesti, comenzamos comprando libros y estudiando de aprendizaje profundo, aproveché lo que aprendí en la Universidad de Pennsylvania, cuna en esta materia, y tomamos otras experiencias como Ceibal en Uruguay, PBL Works, New Pedagogies for Deep Learning,  para crear nuestro propio proyecto.

¿Cómo ha sido el camino?

Ha sido super rápido, a pesar de que somos dos personas: José y yo. Nuestro proyecto es único. Tenemos identificado el ecosistema del aprendizaje profundo en Chile y no existe algo parecido a lo que ofrecemos. El resultado ha sido muy enriquecedor ya que el cien por ciento de los profesores que ha pasado por el programa lo recomienda.

¿Cómo ha sido la recepción de las comunidades educativas?

No tenemos ningún requisito para los profesores, salvo que el director del establecimiento esté involucrado como un profesor más y que haya un equipo con ganas de aprender. Buscamos que quieran transformar su mirada. En nuestras sesiones, los profesores no están sentados tomando apuntes, viven y vibran las actividades, se emocionan, se equivocan, se retroalimentan. Les sale humo y lo pasan muy bien.

En este camino de implementar el Proyecto Aprender, ¿qué sorpresas se han encontrado?

Hemos descubierto que donde hay más tierra fértil para aprender y enseñar es en los establecimientos rurales. Hay un ritmo de vivir el día, donde los profesores no tienen el apuro de cubrir el curriculum. Aquí tienen el sentido de que el aprendizaje tiene que ser contextualizado, fuera de la sala, involucrando a otros actores. Los profesores, tienen otra mirada de cómo tiene que ser el aprendizaje, entonces nos ha permitido desarrollar muy potentemente en esos contextos. Nuestro programa les hace sentido desde el primer momento.