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11/04/2022

La importancia de la espiritualidad como centro de la educación

La espiritualidad es el conocimiento, aceptación o cultivo de la esencia inmaterial de una/o misma/o. ¿Por qué es importante? Porque la educación en sí es integral; es decir, requiere del cuerpo, un alma, una mente y muchas emociones. Nada puede quedar fuera. 

 

Al no cultivar su desarrollo, la educación sería reduccionista y se basaría únicamente en el rendimiento. Mientras que su importancia en las prácticas educativas radica en que hace referencia al ser interior, de manera que con su desarrollo se logra ampliar el sentido de discernir serenamente. Esto conduce a una transformación profunda que alcanza no sólo las relaciones personales, sino que también a nivel de comunidades.

 

“La educación entendida en su más esencial definición, significa, sacar desde dentro. Es decir, se trata de un proceso de autodescubrimiento, de llegar hasta lo profundo del ser humano, adherimos a comprender lo humano, como un ser trascendente, con una interioridad que escapa al análisis materialista”, sostiene Bernardita Jensen, directora de Desarrollo Integral de Fundación Mustakis.

 

La espiritualidad también es clave al momento de hablar de vocación porque para enseñar se requiere docentes que amen lo que hacen, que entiendan que la educación no puede desarrollarse únicamente en el aula.

 

¿Qué promueve la espiritualidad? Las prácticas educativas vinculadas con la espiritualidad propician el desarrollo de la solidaridad, el diálogo, el amor, el pensamiento divergente, la creatividad, la responsabilidad y “el absoluto respeto al niño o niña que tenemos al frente”, explica Bernardita Jensen.

 

“Es en esta mirada donde tiene real validez la declaración de que cada uno es un ser único e irrepetible y que cada niño o cada niña, porta un misterio que queremos acompañar para que se manifieste de manera creativa y original”, agrega.

 

¿Cómo ponerla en práctica? Primero hay que reconocer las prácticas reduccionistas en los procesos, para poder resignificar el aprendizaje. Aquí te contamos algunos tips:

  1. Creando espacios didácticos donde la experiencia tome un rol protagónico.
  2. Propiciando mejores relaciones humanas entre las y los estudiantes.
  3. Establecer la escuela como un espacio seguro para cometer errores.
  4. Generando pausas y reflexiones sobre lo que hacemos.
  5. Teniendo ritmos y tiempos más orgánicos (no rigurosos).
  6. Apostando por la creatividad, que a su vez, está ligada a la alegría y el juego.
  7. Creando rincones especiales dentro de la sala, que invitan a la calma y a la armonía.

 

Información obtenida de la publicación “Espiritualidad y educación en la sociedad del conocimiento” de Margott Piedra Hernández y por consejos de Bernardita Jensen.

 

¿De qué forma está ligada a la experiencia? “Los invito cuando vayan a una experiencia a declararse aprendiz, porque cuando uno no se declara aprendiz, no hay error. Estoy aprendiendo de mí mismo en el amor, estoy aprendiendo de mi mismo en el aula y estoy aprendiendo de mí mismo como un ser social”, sostuvo  Anna María Rossi, reconocida psicóloga experta en psicología budista, en una charla realizada en el evento de conmemoración de los 25 años de Fundación Mustakis en abril, que puedes revivir aquí:

 

¿Te interesa saber más de formación integral? En este artículo te contamos más de la importancia de la comprensión holística del ser humano.