La espiritualidad es el conocimiento, aceptación o cultivo de la esencia inmaterial de uno mismo. Es importante porque la educación en sí es integral; es decir, requiere del cuerpo, un alma, una mente y muchas emociones. Nada puede quedar fuera.
Al no cultivar su desarrollo, la educación sería reduccionista y se basaría únicamente en el rendimiento. Mientras que su importancia en las prácticas educativas radica en que hace referencia al ser interior, de manera que con su desarrollo se logra ampliar el sentido de discernir serenamente. Esto conduce a una transformación profunda que alcanza no sólo las relaciones personales, sino que también a nivel de comunidades.
«La educación entendida en su más esencial definición, significa, sacar desde dentro. Es decir, se trata de un proceso de autodescubrimiento, de llegar hasta lo profundo del ser humano, adherimos a comprender lo humano, como un ser trascendente, con una interioridad que escapa al análisis materialista», sostiene Bernardita Jensen, licenciada en educación y miembro de la American Montessori Society.
La clave de la vocación
La espiritualidad también es clave al momento de hablar de vocación porque para enseñar se requiere docentes que amen lo que hacen, que entiendan que la educación no puede desarrollarse únicamente en el aula.
Las prácticas educativas vinculadas con la espiritualidad propician el desarrollo de la solidaridad, el diálogo, el amor, el pensamiento divergente, la creatividad, la responsabilidad y «el absoluto respeto al niño o niña que tenemos al frente», explica Jensen.
«Es en esta mirada donde tiene real validez la declaración de que cada uno es un ser único e irrepetible y que cada niño o cada niña, porta un misterio que queremos acompañar para que se manifieste de manera creativa y original», agrega.
¿De qué forma está ligada a la experiencia?
«Los invito cuando vayan a una experiencia a declararse aprendiz, porque cuando uno no se declara aprendiz, no hay error. Estoy aprendiendo de mí mismo en el amor, estoy aprendiendo de mí mismo en el aula y estoy aprendiendo de mí mismo como un ser social», sostuvo Anna María Rossi, reconocida psicóloga experta en psicología budista, en una charla realizada en el evento de conmemoración de los 25 años de Fundación Mustakis en abril de 2022, que puedes revivir aquí: