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Creatividad y Curiosidad son los pilares para el desarrollo humano en niñas y niños
02/05/2025

La creatividad y curiosidad son los pilares para el desarrollo humano en niñas y niños

En Fundación Mustakis, y sobre todo en nuestro programa KAOS Espacio Creativo, entendemos la creatividad y la curiosidad como herramientas fundamentales para el desarrollo de las habilidades necesarias para el siglo XXI. Creemos que fomentar estas habilidades desde la infancia prepara a los niños y niñas para el futuro y los empodera para ser agentes de cambio en sus comunidades y en el planeta.

Magdalena Tapia, jefa de Programa de KAOS ESpacio Creativo, hablando de que la Creatividad y Curiosidad son los pilares para el desarrollo humano en niñas y niños

Magdalena Tapia, Jefa de Programa de KAOS Espacio Creativo

¿Y por qué consideramos que son importantes? Porque las habilidades del siglo XXI —como la creatividad, el pensamiento crítico, la colaboración, la comunicación, la resolución de problemas y la adaptabilidad— trascienden el conocimiento académico tradicional, permitiendo a las personas innovar, adaptarse y trabajar en equipo en un mundo dinámico. Enfrentar un problema o una situación cotidiana será más fácil porque estas habilidades te abren nuevos caminos para encontrar soluciones. Te permiten ver que no existe un único camino correcto, facilitando tu día a día, haciéndolo más entretenido y simple de navegar.

 

La Creatividad y la Curiosidad son motores del aprendizaje

Ya en 1962, los profesores Getzels y Jackson definieron que “La creatividad es la habilidad de producir formas nuevas y reestructurar situaciones estereotipadas”. Una definición que juega con el ingenio, y que entiende la creatividad como una herramienta para hacer algo nuevo, para encontrar soluciones que no se han encontrado, para hacer caminos mentales donde antes no había nada.

Por otro lado, el filósofo y psicólogo William James escribió en 1899 que la curiosidad es “el impulso hacia un mejor conocimiento”. Entendemos por esto que a través de ella podemos aspirar a saber más, saber mejor y entender aún más a nosotros mismos y nuestro entorno.

¿Cómo estimular estas habilidades desde la educación?

Para fomentar la creatividad y curiosidad en los niños, es clave crear ambientes inspiradores: espacios lúdicos y abiertos donde puedan experimentar, equivocarse y volver a intentar, utilizando metodologías activas como el aprendizaje basado en proyectos y el design thinking. 

El arte —teatro, música, pintura— sirve como herramienta transformadora, desarrollando expresión, innovación y autoconfianza. Igualmente importante es despertar su asombro mediante preguntas abiertas (‘¿Qué pasaría si…? ¿Cómo podríamos resolverlo de otra forma?’) y promover el trabajo en equipo a través de actividades colaborativas que fomenten el diálogo, la escucha activa y la cocreación.

Habilidades para un futuro colaborativo y resiliente

En un mundo interconectado, la colaboración y comunicación empática son pilares fundamentales. La educación debe promover un liderazgo colaborativo donde los niños aprendan a guiar integrando las ideas de todos, y desarrollar habilidades de resolución pacífica de conflictos para construir relaciones basadas en el respeto y la comprensión mutua.

Igualmente crucial es cultivar resiliencia y adaptabilidad, enseñando a los niños que los errores son parte esencial del aprendizaje y que los cambios, lejos de ser obstáculos, son oportunidades para crecer y reinventarse. Así, no solo se preparan para un futuro incierto, sino que adquieren herramientas para transformar desafíos en posibilidades.