Esta semana se completó un trabajo que se gestó en las instalaciones de la Fundación. Pablo García Mena y Aylin Vera, de Sawu Studio, encabezan un proyecto de arquitectura efímera e interactiva que realiza obras arquitectónicas a partir de la participación ciudadana para dar vida a espacios públicos. Esta vez, en colaboración con la Fundación Mustakis, realizaron la obra Eco de Colores en la Plaza de la Abundancia, Recoleta.
Esta no es la primera vez que Pablo colabora con nosotros. Ya en 2016, junto a Boa Mistura, pintaron el muro colindante junto a vecinas y vecinos que nos proporcionó el proyecto “Simbiosis”. Esta vez, la idea de lo que podríamos hacer en conjunto se gestó rápido para realizar un proceso participativo con la comunidad.
La plaza elegida para la instalación no estaba siendo ocupada por los vecinos, ni por los niños y niñas porque se le consideraba peligrosa. Junto a la Fundación, el primer paso fue realizar una encuesta para conocer de primera fuente cómo vivían los vecinos en el barrio, qué colores representaban a la villa y qué palabras los identificaban. Durante dos días se recopiló un total de 150 respuestas de adultos, estudiantes e integrantes del sector para entender las necesidades, expectativas y la relación que tienen con el barrio, revelando el interés por poder recuperar los espacios de encuentro al aire libre. Fue así como se llegó a la selección de colores los cuales representaban la naturaleza, los cerros, pero también la alegría, la familia y la comunidad de Recoleta.
El día de la construcción de Ecos de Colores
La construcción de la obra se logró gracias al trabajo conjunto de vecinos, miembros de la Fundación y el equipo de Sawu Studio, pero también se hicieron parte estudiantes de diseño y arquitectura, quienes visitaron el distrito para desarrollar proyectos que aportarán al territorio, no desde el escritorio, sino desde el conocimiento del sector y las personas. Estos estudiantes se involucraron activamente y recibieron una clase de Aylin y Pablo para enseñarles cómo trabajan con las comunidades. Para esos estudiantes esa fue la experiencia más enriquecedora: la oportunidad de ser parte de un proyecto colectivo.
El día de la inauguración se vivió con más de 70 personas en la Galería #420, Cuentacuentos en la junta de vecinos y, el resto de la comunidad ayudando en la construcción. Con el voto de todos, la obra fue bautizada como Ecos de Colores.