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07/05/2022

¿Por qué aprender en colaboración con otra/os es más valioso?

En el esquema orientador diseñado por Fundación Mustakis sobre el desarrollo integral del ser humano, el aprendizaje colaborativo (AC) es uno de los 4 pilares o rutas del aprendizaje junto a aprender haciendo, aprender a aprender, aprender a ser uno mismo y aprender colaborativamente. Este último se enfoca en el uso de grupos donde se enfatiza el trabajo autogestionado. De este modo, se busca que las y los estudiantes se involucren en su educación procesando y sintetizando información o conceptos por medio de la interacción y negociación.

El valor de aprender colaborativamente

 

Uno de los principales beneficios del aprender colaborativamente, es que convierte el aprendizaje en un proceso activo, porque los estudiantes deben justificar lo que piensan con respecto a un tema específico para convencer a las y los demás de que su argumento es correcto.

Un factor interesante es que la retención de conocimiento es mayor que en un sistema de educación tradicional, ya que este último no da lugar a cuestionamientos y sólo se basa en la memorización de hechos y cifras. Asimismo, con el aprendizaje colaborativo se promueve el aprendizaje de todas y todos, quienes, a su vez se nutrirán con nuevos puntos de vista porque en esta formación se estimula el pensamiento crítico.

En Fundación Mustakis creemos que este pilar es valioso en momentos como los actuales ya que promueve la escucha activa. Las niñas y niños comprenden que para aprender deben considerar diferentes puntos de vista, críticas y consejos. Adicionalmente, porque les ayuda a desarrollar otras habilidades como hablar en público y se vuelven sujetos de cambio al ser más cooperadores.

“El aprender colaborativamente también implica un desarrollo de competencias socioemocionales como la empatía y la resolución de conflictos”

Bernardita Jensen, Directora del área de Desarrollo Integral de Fundación Mustakis.

 

¿Cómo podemos comenzar a implementar este pilar? Dialogando y abriendo espacios para que todas y todos se cuestionen la nueva información que reciben, tal como estimaba Humberto Maturana, biólogo y filósofo​ chileno, en su libro El sentido de lo humano.

En esta publicación, Maturana se pregunta ¿Qué es lo humano? y llega a la conclusión que “el vivir humano se da como una red de conversaciones”, porque el diálogo es un espacio donde aprendemos por medio del intercambio de ideas y experiencias. Ante esto, el aprendizaje colaborativo es uno de los componentes de la formación integral.

Aprendizaje colaborativo vs. aprendizaje cooperativo

 

¿En qué se diferencia con el aprendizaje cooperativo? Parecen conceptos similares y existe cierta confusión, pero este último es un tipo de aprendizaje colaborativo aunque difiere en que en aquel caso los roles están predefinidos.

Un ejemplo sencillo es el que ocurre en una obra de teatro, ya que el espectáculo depende de que todos trabajen juntos, pero con una persona por sobre el resto, que suele ser el director de la obra.

Por el contrario, en el aprendizaje colaborativo no existe una figura por sobre otra ya que se privilegia la autogestión, y al igual que con los otros pilares del aprendizaje, el docente pasa a tener un rol de guía del grupo de trabajo.

Características del aprender colaborativamente

 

El aprendizaje colaborativo tiene varias características como la interactividad, la sincronía de la interacción y la negociación de acuerdo a The evolution of research on collaborative learning, de Pierre Dillenbourg, Michael James Baker, Agnes Blaye y Claire O’Malley. A continuación te presentamos estos conceptos:

 

  1. Interactividad: Para que el aprendizaje sea desarrollado de esta forma debe haber interacción entre niñas y niños. También debe haber intercambio de opiniones, perspectivas y diversidad. Aunque en este caso la relevancia va mucho más allá de cuánta interacción hay, ya que el foco debe estar puesto en el grado de influencia que ejercen las reflexiones y el intercambio de ideas en el proceso cognitivo.
  2. Sincronía de la interacción: Esto quiere decir que la presencialidad es de suma importancia en el proceso de aprendizaje, donde la coordinación tiene como finalidad que en los grupos se pueda trabajar y resolver objetivos en conjunto. No obstante, esta sincronía pasa a un segundo plano cuando pasamos a la etapa más reflexiva, porque la interiorización del conocimiento es de carácter individual.
  3. Negociación: Este proceso se basa en que dos o más niñas y niños lleguen a acuerdos en relación a diferentes perspectivas que se pueden encontrar durante este proceso. Es un elemento distintivo en las interacciones colaborativas, porque con la interacción que requiere se puede llegar a una comprensión mutua por medio de justificaciones que lo hacen ser parte de su proceso de aprendizaje.

La teoría detrás del aprendizaje colaborativo

 

Lev Vygotsky, un reconocido psicólogo y epistemólogo ruso establece en El desarrollo de los procesos psicológicos superiores que “aprender es por naturaleza un fenómeno social, en el cual la adquisición del nuevo conocimiento es el resultado de la interacción de las personas que participan en un diálogo.

Por su parte, Jean Piaget, psicólogo, epistemólogo y biólogo suizo, sostenía que la necesidad de buscar un equilibrio impulsa el desarrollo. ¿De qué forma? Cuando un niño o niña maneja información nueva buscará adaptarse a ella estableciendo una lógica entre lo que ya conoce con lo nuevo, generando un equilibrio. Esto se manifiesta de múltiples formas como en la interacción planteada por Vygotsky.

Adicionalmente, desde la visión de Piaget, los procesos de asimilación requieren a un protagonista activo, ya que las o los niños por sí mismos deben descubrir las habilidades que necesitan para resolver problemas.

En el aprendizaje colaborativo confluyen diferentes puntos de vista y conceptos; pero tal como se mencionó, las diferentes visiones nutren de sustento a este pilar.

En este contexto, los estudiantes deben interactuar con su entorno para aprender, tal como planteamos en Fundación Mustakis donde creemos que las experiencias colaborativas despiertan los talentos y capacidades de cada una/o.

Nuestro trabajo en los últimos 25 años ha demostrado que toda esta teoría, enlazada a la formación integral, funciona. Así lo hemos visto en miles de niñas, niños y adolescentes que han participado en talleres, experiencias y campamentos.

¿Te gustaría implementar esto? Te invitamos a leer “5 tips para promover el aprendizaje colaborativo en tu sala de clases”.