Con frecuencia se suele afirmar que algunas niñas y niños son más creativos que otros, pero esto es totalmente falso, ya que la creatividad está presente en todos. Es más, se trata de la capacidad de los seres humanos para generar ideas nuevas, resolver problemas o mejorar aspectos de la vida cotidiana utilizando conocimientos previos.
La creatividad influye en todos los aspectos de la vida cotidiana porque implica la habilidad para conectar conceptos aparentemente distantes. En su esencia, busca innovar y transformar nuestro entorno desafiando lo que creemos como establecido.
No solo involucra la imaginación, sino también otros factores. De hecho, la creatividad es tanto una habilidad (que se puede desarrollar y aprender) como una capacidad (inherente a la cognición humana). Por ello, despertar la creatividad es relevante para la formación integral de niñas y niños, tomando en cuenta sus dimensiones como seres humanos.
Promover la creatividad en niñas y niños es dirigir un liderazgo educativo. Tal como lo dice Otto Scharmer, reconocido académico y creador de la Teoría U: «El liderazgo educativo consiste en facilitar procesos que permitan a las personas conectar con su mejor versión y transformarse en agentes de cambio».
En este artículo te presentamos actividades sencillas para despertar la creatividad en niños y niñas, no solamente en el aula, sino también en el hogar:
Cuentacuentos para vivir historias:
No es lo mismo leer una historia, que vivirla. Cambia las voces, usa gestos exagerados, utiliza recursos como disfraces y anima a las niñas y niños a participar. Hazles preguntas como «¿Qué crees que pasará ahora?» o «¿Cómo te sentirías si fueras un personaje?».
Hacer cuentacuentos incluso implica que puedan crear sus propios finales, imaginar personajes nuevos o cambiar el ambiente de la historia. De esta forma, podrás fomentar la imaginación, la expresión oral y la capacidad de ponerse en el lugar de otros.
En nuestra plataforma online Planeta Mustakis contamos con cursos que te ayudarán a explorar el arte de contar, los cuales esperamos que puedas usar.
Juegos de roles para explorar el mundo:
El living de la casa o un aula se pueden convertir en un escenario que invite a niñas y niños a usar disfraces, ropa de trabajo o incluso vestimentas típicas de los pueblos originarios.
Las niñas y niños pueden interpretar a piratas, superhéroes, seres mitológicos o incluso personas cuyas funciones estén relacionadas a las vidas de ellos (como docentes, personal de aseo, carabineros, bomberos u otros).
Al darles libertad para crear sus propias historias y diálogos, se estimula su imaginación, la expresión corporal, la empatía y la capacidad de trabajar en equipo.
Una buena idea es usar el libro Mitos comparados: Chile-Grecia de Margarita Ovalle y publicado con el apoyo de Fundación Mustakis. En esta publicación, que se encuentra en múltiples bibliotecas públicas del país, se pueden encontrar comparaciones entre mitos chilenos y griegos que, aunque puedan ser tan distantes, guardan similitudes.
Arte con materiales reutilizados:
Cuando nos proponemos hacer arte con materiales reutilizados, la creatividad se vuelve infinita. Aquí todo sirve, desde cajas de cartón, rollos de papel higiénico, tapas de botellas, ropa en mal estado y hasta envases de las colaciones.
Animar a las niñas y niños a transformar estos objetos en robots, castillos, naves espaciales o lo que su imaginación les dicte, los desafía a desarrollar la conciencia ecológica, la capacidad de resolver problemas y la creatividad.
En Planeta Mustakis contamos con un curso gratis para crear mascotas con materiales reciclados que te puede servir para desarrollar esta idea.
Laboratorio de experimentos caseros:
Vinagre y bicarbonato de sodio para hacer volcanes, colorantes alimentarios para crear arcoíris en frascos o imanes para explorar la fuerza de atracción. Estos son algunos ejemplos que demuestran que la ciencia puede ser muy divertida si así lo queremos.
Además, añadir diversión a la ciencia puede conducir a los estudiantes a fomentar su curiosidad, el pensamiento crítico, la observación y la experimentación.
Jardín de los sentidos para sentir:
No importa donde estemos, siempre hay un lugar que esté lleno de cosas para sentir: una plaza, la cocina de la casa o del colegio, un jardín o incluso el aula (se pueden organizar para que cada estudiante lleve algo).
Crear un espacio con plantas de diferentes texturas y aromas, piedras, conchas, agua, u otros elementos, anima a los niños a explorar con sus manos, pies, nariz y oídos.
Explorar texturas y aromas (e incluso hasta sonidos o sabores) estimula los sentidos, la conexión con la naturaleza y la apreciación de la belleza. Este último un valor que en Fundación Mustakis destacamos como relevante en una formación integral, producto de nuestro origen griego, el cual apreciamos y extendemos por nuestra actividad.