La convivencia escolar armónica es fundamental para el desarrollo académico y emocional de los estudiantes. Mejorarla requiere una estrategia intencionada y coherente que aborde tanto las interacciones sociales como la gestión emocional. En Fundación Mustakis nos preparamos para darte las siguientes recomendaciones prácticas que buscan fomentar un entorno de respeto, inclusión y seguridad, donde todos los miembros de la comunidad se sientan valorados y escuchados.
1- Establecer normas de convivencia colaborativas y claras
Si es que tu escuela no lo tiene, es importante desarrollar un reglamento interno de forma participativa, involucrando a estudiantes, docentes, personal administrativo y familias para garantizar que las normas sean comprendidas, aceptadas y sentido como propias. Así mismo, es importante también que ese reglamento se actualice cada ciertos años para garantizar que represente a las comunidades educativas actuales.
2- Priorizar la educación emocional
El autor y neurocientífico Antonio Damasio nos habla de la importancia de integrar la comprensión de que las emociones son un componente indispensable de la racionalidad. Así, la recomendación es enseñar a los estudiantes cómo las emociones influyen en la toma de decisiones y la socialización, usando ejemplos concretos de situaciones escolares cotidianas para que comprendan sus procesos internos.
3- Capacitar al personal en detección temprana de conflictos
Cuando la convivencia es buena, todo parece más fácil. Pero no te engañes, llegar ahí no es nada sencillo. Para lograrlo, es necesario proveer a docentes y staff de herramientas que sirvan para identificar signos de acoso, exclusión o malestar emocional en los estudiantes a tiempo, permitiendo una intervención rápida y efectiva.
4- Implementar programas de mediación entre pares
Siguiendo la misma línea, capacitar a los estudiantes para que actúen como mediadores neutrales en conflictos menores, enseñándoles a facilitar el diálogo y ayudar a sus compañeros a encontrar soluciones mutuamente acordadas será fundamental para que ellos también se sientan responsables de cuidar esa convivencia escolar armónica.
5- Promover la participación estudiantil auténtica
Una de las recomendaciones que se repitió tanto al hablar con Lucas Ávalos de Volando en V, como con Eddie del Liceo Paula Jaraquemada, es la importancia de escuchar a los estudiantes. Así, crear consejos estudiantiles con poder real de propuesta e incidencia en decisiones sobre actividades, espacios y normas de la escuela, fomentando un sentido de responsabilidad y pertenencia es otra característica necesaria de un espacio sano.